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GLEW, UN PUEBLO TAMBERO CON EL COLOR DE RAÚL SOLDI.
El maestro pasó allí muchos veranos y pintó la capilla Santa Ana, de 1905

Fuente: Diario La Nación
Fecha: 04 de enero de 2007
Por: Alejandro Rapetti

 

Cuando Raúl Soldi conoció el pueblo de Glew, en 1933, sus calles eran tranquilas, transitadas por sulkies y volantas, muy alejadas de la impetuosa ciudad de Buenos Aires. Hasta tal punto quedó Soldi encantado con los paisajes de aquel pueblo tambero, a sólo 34 kilómetros de Capital, que decidió comprar allí una casa de fin de semana, donde después pasaría largas temporadas estivales, de diciembre a marzo.

A fines de 1982, el maestro había decidido demoler aquella casita para erigir allí su fundación, a la que donó en vida su colección de pinturas. Hoy, el Museo-Fundación Soldi conserva sesenta obras originales del artista: cuarenta óleos, 15 dibujos y cinco grabados, realizados entre 1927 y 1978, un período que atraviesa las distintas etapas del pintor, denominadas amarilla, azul, blanca y académica. Entre las obras más destacadas, Sarita (1948), que ganó el premio en el Salón Nacional; Paisaje de Glew (1949); Los músicos (1956); Las sombrilleras (1959), premiada en París, y Lola Membrives (1970).

Allí se conservan el caballete en el que Soldi trabajaba; una serie de fotos junto a Quinquela Martín, Antonio Berni; telegramas, y cartas de Victoria Ocampo y Jorge Luis Borges. También se puede apreciar una fotografía en su atelier de Buenos Aires, que tomó el fotógrafo Aldo Sessa en 1992, cuando Soldi hizo una gran exposición en el Palais de Glace.

La fundación cuenta con un salón de actos con capacidad para 200 personas. Los fines de semana se proyectan allí videos sobre la vida del artista, realizados por su hijo mayor, el cineasta Diego Soldi. También se presentan obras de teatro y se organizan conciertos y encuentros de danza.

Como un vecino más

"A Soldi le encantaba venir a Glew. Y se lo conocía como a una persona más del pueblo. Salía con su bolsita de los mandados y lo saludaba tanto el carnicero como el almacenero. Era una persona muy sencilla. Le gustaba mucho andar en los sulkies y las volantas que había en aquella época, y salía a recorrer los alrededores en busca de paisajes para pintar. Por eso, en su obra abundan las referencias al pueblo, al igual que personajes y vecinos como El Vegetariano de Glew, que era un amigo del artista", explica Lila Ragusi, encargada del Museo- Fundación Soldi.

A pocas cuadras de su casa, un buen día Soldi descubrió la capilla Santa Ana, inaugurada en 1905, el mismo año de su nacimiento. Las paredes blancas e inmaculadas, cubiertas de cal apagada -uno de los requisitos necesarios para pintar frescos-, al parecer lo impulsaron a poner manos a la obra y dedicar 23 veranos a pintar la capilla. Trabajó en andamios desde 1953 hasta 1976, hasta completar la serie de trece frescos que relatan la historia de Santa Ana, madre de la Virgen María.

"Para esta obra Soldi tuvo que estudiar los Evangelios Apócrifos y los Bíblicos, aunque todas las escenas están ambientadas en el pueblo de Glew. Por eso, si uno observa detenidamente las imágenes puede descubrir molinos de viento, la biblioteca del pueblo y hasta la fachada de la capilla", explica Urbano, guía turístico de la parroquia.

Todavía hay vecinos que recuerdan a Soldi pintando la capilla, ya que mientras trabajaba, la actividad de la iglesia continuaba, incluso mientras se celebraba misa. Según los guías locales, cada vez que Soldi terminaba un fresco, cobraba una docena de huevos y una gallina. Claro que la técnica renacentista exigía un trabajo paciente y minucioso. "Primero había que picar la pared, una superficie de 30 centímetros por 40; posteriormente revocarla, y recién entonces el maestro comenzaba a pintar sobre esa cuadrícula. Si Soldi se equivocaba en un trazo o el tono no coincidía con la cuadrícula anterior, había que volver a picar y se hacía de nuevo todo el trabajo. Por eso le llevó tanto tiempo. Se pasaba el día entero pintando, y muchas veces comía arriba del andamio", cuenta Urbano.

DATOS UTILES

Cómo llegar

Por la autopista 25 de Mayo, continuar por la Riccheri y bajar en el Camino de Cintura. Seguir hacia Longchamps y retomar 5 km hasta Glew.

Días y horarios

Fundación Soldi: Gorriti y Obligado; (02224) 420121; de lunes a viernes, de 10 a 12 y de 15 a 18; sábados, domingos, feriados, de 9 a 13 y de 14 a 18 (reserva previa); capilla Santa Ana, martes, miércoles y jueves, de 9 a 12 y de 16 a 18; sábado, de 14 a 18, y domingo, de 9 a 18.