A CIEN AÑOS DEL NACIMIENTO DEL GRAN ARTISTA
PREPARAN HOMENAJES A SOLDI, EL PINTOR DE LA BELLEZA Y LA POESIA
LOS TRIBUTOS COMENZARAN EL 4 DE ABRIL

Fuente: Diario La Nación
Fecha: 27 de marzo 2005
Redacción: Loreley Gaffoglio
Fotografía: Soledad Aznarez

"Quiero que mi pintura tenga un efecto sedante para el alma; que transmita paz, tranquilidad y, sobre todo, poesía", solía decir Raúl Cipriano Soldi, el maestro neorromántico de cuyo nacimiento hoy se cumplen cien años.

En las antípodas de Berni, que se hizo eco de las tribulaciones y los padecimientos del hombre y con quien este año comparte varios homenajes por sus respectivos centenarios, Soldi entendió la pintura como un imán para la búsqueda de la belleza y el goce, encarnadas por la bondad, la alegría, la dulzura y la figura femenina, en perpetuo homenaje a su mujer, Estela Gaitán, que lo respaldó para que se dedicara de lleno al arte.

A partir del 4 abril comenzarán los tributos al artista que, propuesto por Mujica Lainez, pintó la cúpula del Teatro Colón y de la galería Santa Fe; los 13 frescos de la iglesia Santa Ana, en Glew ,y los de la Basílica de la Anunciación de Nazareth, en Tierra Santa, además de óleos, acuarelas, pasteles y litografías que suman más de 3000 e integran el patrimonio de instituciones prestigiosoas como la Galería Uffizi, en Florencia, el Museo Vaticano y el Museo Nacional de Bellas Artes.

La Colección Alvear de Zurbarán iniciará los tributos con una muestra con lo mejor de su producción y continuará los homenajes al pintor formado bajo el rigor de los maestros italianos en la Academia Brera de Milán, con una muestra itinerante de más de 150 obras, que llegará a La Plata, Neuquén, Comodoro Rivadavia, Córdoba, Rosario y Mar del Plata.

El refugio de Glew

La Fundación Soldi, en Glew, donde se exhiben 60 obras que el maestro -fallecido en 1994- donó en vida para que se pudieran apreciar juntas en ese enclave (elegido como refugio de solaz veraniego), lo evocará con un ciclo de charlas y conciertos, en sintonía con su pasión por la música y la lírica, herencia de su padre, chelista del Colón, y de su hermana, concertista de piano.

La capilla Santa Ana, con un refuerzo de guías, también se prepara para recibir a más visitantes y mostrar con orgullo los frescos que el maestro pintó a partir de 1953, y durante 23 veranos, en los que plasmó la vida de la madre de María, como si hubiese transcurrido en esa encantadora geografía rural de Glew.

La recientemente bautizada plazoleta Raúl Soldi, en la intersección de Libertador y Posadas entronizará gigantografías de 3 x 2 m con las obras más importantes del maestro, que irán rotando cada mes, además de emplazar un busto del artista.

Aunque el secretario de Cultura, José Nun, evalúa la posibilidad de decretar 2005, como lo hizo con Berni, año oficial de su centenario, su producción ha ido perdiendo el firme apoyo que conoció de la crítica. Quizás eso se deba a lo que muchos entienden como una atmósfera de ensoñación, propia de su pintura, lejana a los apremios del realismo o del arte comprometido.

Pero fue el propio colorista, que durante mucho tiempo se ganó la vida como escenógrafo cinematográfico (tiene 88 films en su haber), el que le explicó a María Esther Vázquez: "El hombre tiene escondido en su corazón un infinito deseo de soñar. Es imperecedera en él su alma de niño y su necesidad de alimentar ese sueño. Por eso, la pintura debe tener un contenido poético para permanecer en el tiempo. Si sólo resuelve el problema puramente plástico, no trasciende". Palabra de artista.